Un soldado profesional que gozaba de unos días de permiso y había viajado a su tierra natal a visitar a sus familiares y a su prometida, causó una tragedia en medio de una ingesta de licor y arranque de celos, cuando con arma de fuego asesinó a su novia y con el mismo revólver se autoeliminó de un balazo en la sien derecha, al observar que ella cayó al suelo y quedó en medio de un manto de sangre.
La tragedia se registró en un establecimiento de cantina localizado en zona céntrica del corregimiento de Ayacucho, en jurisdicción del municipio de La Gloria, al sur del Cesar, donde inicialmente fue baleada por su prometido, Yeinny Flórez Antelíz, de 19 años y luego se suicidó Erasmo Galvis Quintero, de 27 años, oriundo de la misma población, donde hubo conmoción por el sangriento suceso.
Los cuerpos sin vida quedaron cerca el uno del otro en la terraza del negocio; ella quedó boca abajo encima de las piernas de su novio y este boca arriba, lo que indica para las autoridades que él le disparó a corta distancia y de inmediato tomó la fatal decisión de suicidarse.






