Un sinnúmero de personas se acercaron hasta Medicina Legal, para enterarse personalmente de la noticia que desde la noche del jueves estaba circulando en la ciudad, relacionada con el crimen del médico Javier Pérez De Ávila, a quien conocían en todos los rincones de Valledupar.
Su fama de buen médico, humanista y naturalista, entregado a la salud de la ciudadanía que, en algunos casos, no pagaba consulta, se vio ayer en las lágrimas de quienes repudiaron el hecho sangriento.
Javier Pérez De Ávila era un médico egresado de la Universidad Libre de Barranquilla, especializado en medicina bioenergética.






