El interno Jhon Kéneber Cárdenas Murillo, condenado como jefe de sicarios de Ibagué, se cosió la boca para dar inicio a una huelga de hambre en la Penitenciaría de Máxima y Mediana Seguridad de Valledupar con el fin de ser trasladado a otro centro carcelario.
El hombre, conocido como alias ‘Kener’, mediante un oficio aseguró que no tiene las condiciones necesarias para salvaguardar su seguridad en el pabellón 12 del centro carcelario.
Además, indicó que se siente desesperado y desamparado tanto por el aparato judicial como constitucional por no atender su llamado que principalmente corresponde a un presunto acuerdo que hizo para colaborar con las autoridades.









