¿Demencia o frustración?
Momentos de pánico se vivieron la mañana de ayer, en el barrio El Carmen de Valledupar, cuando un hombre – con aparentes trastornos mentales-, amenazó con activar una granada de fragmentación al interior de una vivienda.
Desconcertados se mostraron los habitantes del sector, al percatarse que quien pretendía estallar un artefacto explosivo, era John Mario Cano, de 37 años, quien desde hace tres años lidera un proyecto de resocialización de expresidiarios en Valledupar, con la fundación ‘Madera Caridad Sin Fronteras’.
John Mario mantuvo en vilo a las autoridades por más de una hora, ya que en cualquier descuido de los policías que intentaron persuadirlo, podía hacer estallar el artefacto explosivo de mediano poder.
Una zona de 50 metros a la redonda de la vivienda ubicada en la carrera 4 con 19, donde hasta hace pocos meses funcionaba la fundación ‘Madera Caridad Sin Fronteras’, fue acordonada por expertos antiexplosivos con el fin de mitigar los riesgos de una posible detonación.
Luego de un extenso dialogo con el hombre que al parecer estaba sumido en una profunda depresión, los oficiales de la Policía lograron convencerlo para que entregara la granada.
Según testigos del hecho, el agresivo comportamiento de este sujeto fue originado por la constante presencia de drogadictos en el sector, quienes han robado maquinarias de la fundación que John Mario preside.
En el momento que entrega la granada fue detenido y conducido a los calabozos de la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía, para luego ser sometido a exámenes de psicológicos en Medicina Legal, de cuyos resultados depende la apertura de un proceso en su contra, por los delitos de terrorismo y porte ilegal de armas de uso privativo de las fuerza militares.
Así lo explicó el comandante operativo de la policía en el Cesar, coronel Javier Alexander Parra, quien además manifestó que sus hombres investigan como este ex presidiario, con anotaciones por el delito de tentativa de extorsión obtuvo la granada.
Un sueño que se convirtió en pesadilla
John Mario Cano, oriundo de Antioquia, tras pasar ocho años en prisión en diferentes centros de reclusión del país, como presunto responsable del delito de tentativa de extorsión, al quedar libre hace tres años, de inmediato emprendió un proyecto que permitiera a expresidiarios como él, una forma de reivindicarse con la sociedad.
En noviembre de 2009, luego de varios traspiés comenzó a ser una realidad el proyecto de resocialización, con el desembolso de recursos que hizo la gobernación del Cesar a favor de la fundación ‘Madera Caridad Sin Fronteras’.
Fueron incontables las visitas que este ‘soñador’ hizo a las oficinas que tenían a su cargo el estudio y posterior aprobación del proyecto que beneficiaría a cerca de 35 expresidiarios.
La administración departamental hizo una inversión de 28 millones para la etapa inicial, que consistió en la compra de maquinarias y materia prima, con los cuales entró en funcionamiento la ebanistería en la que llegaron a trabajar 12 personas.
En enero del año pasado, la microempresa de los expresidiarios iba por buen camino y ellos veían como su sueño de ser útiles para la sociedad se convertía en una realidad.
Sin embargo, el sueño de John Mario Cano se convirtió en una pesadilla, desde el pasado mes de abril, pues denunció ante las autoridades amenazas de muerte, por parte de miembros de la fundación, quienes al parecer para presionaban su salida.
En ese entonces, las intimidaciones y el robo de algunas de las maquinas de la ebanistería fueron llevando a la desintegración del grupo, cuyo líder podría ver sus sueños nuevamente tras las rejas.






