El pasado 7 de enero se cumplió un año del trágico hecho en el cual una avioneta de matrícula 4983 se precipitó en la parte posterior del aeropuerto Alfonso López Pumarejo de Valledupar, generando temor y preocupación por el estado de salud de sus ocupantes.
Desde ese instante, los medios empezaron a documentar la muerte del reconocido médico Segundo Jorge Ecury Perdomo, quien no alcanzó a salir de la avioneta, siendo consumido por las llamas que, de manera rápida, se propagaron.
El incidente dejó, además, una herida imborrable e insuperable en los involucrados quienes vivieron en carne propia las secuelas del accidente aéreo en el que además cinco tripulantes a bordo resultaron heridos.









