Hoy se cumple un año del trágico deceso de uno de los hombres más destacados de la Policía Nacional, el coronel Ramiro Orlando Peña, quien se desempeñó como comandante en el departamento del Cesar, hasta el día en que integrantes de una banda criminal en el sur de Bogotá le segaron la vida al propinarle varios impactos de bala.
El comienzo del final de Tobo Peña ocurrió a las 7:00 de la mañana del viernes 19 de noviembre de 2010, en la vivienda de un hermano del uniformado ubicada en el sector de Puente Aranda en el barrio Santa Matilde, al sur de Bogotá. Allí Tobo Peña, resultó gravemente herido en el tórax y en el abdomen, este último proyectil le comprometió el hígado, herida que le produjo una fuerte hemorragia que obligó a su trasladado de urgencia al centro asistencial más cercano, el Hospital Santa Clara, donde – según el cuerpo médico debió ser ingresado directamente a la sala de Cirugía para corregir esta complicación.
Luego de la intervención quirúrgica, los médicos dejaron al Oficial en la unidad de cuidados intensivos, presentándose complicaciones postquirúrgicas que finalmente conllevaron a su muerte, a las 10:00 de la noche del mismo día.






