La muerte de Pedro Luis Nieto González, de 27 años de edad, en medio de la confrontación que se presentó el 28 de julio en Lorenzo Morales, no se debió a un infarto sino a un disparo que recibió en estos hechos ocurridos al sur de Valledupar.
Así lo diagnosticó la necropsia de Medicina Legal que evidenció que el joven salió herido por un proyectil de bala de entrada sin salida en la región axilar del que aparentemente no se percataron las autoridades al momento del acontecimiento.
Nieto González, quien era vigilante de profesión, pereció al asomarse a ver la trifulca que dejó a dos personas más muertas, los cuales fueron: el albañil Richard Estevenson Bolaño Arias, quien recibió heridas con arma de fuego y el vigilante comunitario Daniel Eduardo Yépez Espejos, el cual fue agredido con arma blanca y objeto contundente.









