Con el fin de prevenir la explotación sexual la explotación sexual comercial de niños y adolescentes, la Policía Nacional mediante su Seccional de Protección y Servicios Especiales DECES, realizó varios operativos de control que dejó como resultado a cuatro establecimientos suspendidos y 16 venezolanos deportados en Valledupar.
La sanción de los locales se dieron en unas residencias localizadas en distintos puntos de la ciudad: uno en la calle 44, otro en el barrio subnormal Emmanuel y dos en la zona conocida como el ‘Boliche’.
“Se suspendieron cuatro establecimientos porque no contaron con la documentación que se exige para su funcionamiento amparado en el artículo 92 del Código de Convivencia Ciudadana. Se les hace una suspensión de la actividad económica y se adelanta estos procedimientos”, comunicó el capitán Andrés Felipe García Chacón, jefe de la seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía Cesar.









