El pasado miércoles, minutos después de que un juez en el Palacio de Justicia de Cúcuta confirmó la medida de aseguramiento en un centro carcelario contra Germán Restrepo Quintero, el hombre, que decía estar autorizado a oficiar actos religiosos de una iglesia que dirigía como sacerdote, sufrió un colapso en medio de la diligencia y minutos después murió. Restrepo, era señalado de cometer los delitos de acceso carnal abusivo con menor de 14 años y actos sexuales abusivos agravados.
El supuesto sacerdote líder de la iglesia “Jesús de la Buena Esperanza de Cúcuta” (Norte de Santander) tuvo complicaciones de salud y se desmayó al terminar la audiencia, por tal motivo fue trasladado de inmediato a la clínica Santa Ana en una ambulancia, a donde llegó sin signos vitales.
A propósito de lo ocurrido, el jefe de urgencias de la clínica, Javier Granados, se pronunció señalando: “A las 3:15 de la tarde se le declara la muerte al paciente (…) no se le observa alguna patología que señale que tiene un daño externo. Hizo una parada cardíaca, no sabemos qué tiempo de evolución ni de duración tenía”.









