La desaparición de Jhosuar David Mejía Gil, un niño de 4 años del que se perdió el rastro el pasado 12 de mayo en el barrio Nuevo Milenio de Valledupar, sigue siendo un misterio que causa incertidumbre en sus familiares, quienes desde hace tres meses lo buscan y no han obtenido respuesta.
El niño reside con sus abuelos, la última en verlo fue su madre, Angélica María Gil, convirtiéndose en la principal sospechosa de las autoridades e incluso de sus parientes. Fue capturada el pasado 12 de julio en La Paz, Cesar, desde entonces permanece privada de la libertad. Inicialmente se encontraba en las instalaciones de la Unidad de Reacción Inmediata URI y, posteriormente, fue trasladada a la cárcel Judicial.









