La noche de Velitas avanzaba tranquila en el barrio Cañahuate de Valledupar. En la carrera 7 con 13B, la familia Cabas Cuello compartía en casa de una familiar. No imaginaban que, en cuestión de minutos, la celebración se convertiría en una tragedia irreparable.
Samuel David Cabas Cuello, de 16 años, estudiante de bachillerato en noveno grado del Colegio Domingo Savio, pidió, junto a dos amigos, prestado un vehículo para cargar sus celulares. Según contó su padre, Ángel Cabas, ese fue el pretexto para tomar el automóvil sin autorización.
“El familiar les facilitó el carro solo para cargar el celular. Cuando nos dimos cuenta, ya el vehículo no estaba. Fue una conducta propia de jóvenes”, relató el padre en entrevista con EL PILÓN, desde la vivienda de su suegra en Orientes de Callejas.











