El hecho sucedió en medio de la integración de una iglesia cristiana del barrio Primero de Mayo. Al parecer el menor falleció en el lugar. Sin embargo sus familiares lo llevaron hasta el centro asistencial.
La Policía de Infancia y Adolescencia, manifestó que según indagaciones a la familia, el niño se sumergió en una parte profunda de la piscina y tragó mucha agua, hecho que le provocó la muerte por inmersión.
“La recomendación es la misma para todas las situaciones, no perder de vista a los niños, prever los previsible, si van a estar en una piscina lo mínimo es la supervisión de un adulto constantemente”, dijo la Teniente Diana Segura, de la Policía de Infancia y Adolescencia.






