Por lo menos diez clientes bancarios fueron víctimas de delincuentes a finales del año 2012 y a comienzo de este año en los cajeros automáticos de Valledupar.
Los ladrones aprovechan la ingenuidad de algunos cuenta-habientes, a quienes embolatan con artimañas ofreciéndoles ayuda para realizar la transacción bancaria, con el argumento de que dejaron la clave abierta.






