El cantante de música vallenata Erick Escobar es la nueva víctima que deja la delincuencia en la capital del Cesar. El artista se encontraba en el restaurante Pizza Factory, donde fue abordado por dos sujetos armados que lo despojaron de sus pertenencias.
Junto a él se encontraba su esposa Yulissa Bolaño. A ellos los intimidaron con arma de fuego para robarles los teléfonos celulares y una cadena de oro, objetos avaluados en cerca de 12 millones de pesos.
Posteriormente los ladrones emprendieron la huida del local, ubicado en la carrera 13B, en motocicleta con rumbo desconocido.









