Sentado en el inmenso patio de su vivienda, típico de los pueblos de la Costa Caribe, rodeado de familiares y amigos que comparten su dolor, encontramos a Gustavo Román Pinillo, quien tuvo la valentía de perseguir hasta el último momento a los asesinos de su hijo.
Cabizbajo, lleno de ira y dolor por ignorar las razones que tuvieron dos hombres motorizados para acabar con la vida de uno de sus 6 retoños, que lleva su mismo nombre, le contó a El Pilón, los minutos más dolorosos de su vida, en los que persiguió a los presuntos responsables de acabar con la existencia del joven Gustavo, quien falleció en el hospital Marino Zuleta de La Paz, en la tarde del pasado jueves.
“Con palos, piedras, a pie, en moto, todos los de La Paz se movilizaron para buscar a esa gente, lo hacían por él, porque era un muchacho muy noble” expresó el señor Pinillo mientras recibía el pésame de amigos y vecinos.






