Los familiares de 17 personas que fueron asesinadas y algunas desaparecidas por los paramilitares entre los años 1989 y 2005, en los departamentos de Cesar y La Guajira, recibieron ayer en una sentida ceremonia por parte de la Fiscalía los restos óseos de sus seres queridos.
Ermides Domínguez Chacón, de 21 años fue asesinado por paramilitares en marzo de 2001, en la vereda La Lejía, jurisdicción del municipio de Pelaya, Cesar, cuando salió a buscar unas medicinas para su cuñado, según lo relatado ayer por su hermana Isabel Domínguez.
“Iba en un mulo hacia Aguachica a buscar medicina para mi marido, llevaba una muestra de orín y el dinero para los exámenes, pero en el camino lo cogieron los paramilitares y lo asesinaron”, manifestó la angustiada mujer mientras observa el retrato de su hermano al lado del osario donde reposan sus restos.






