Detrás del homicidio ocurrido en la madrugada de este miércoles en el municipio de Manaure, Cesar, las autoridades comenzaron a reconstruir el perfil de la víctima y los últimos movimientos que habría tenido antes de ser atacado a tiros.
Se trataba de Ángel Ernesto Quintero Cabarcas, de 39 años, conocido entre habitantes del municipio con los alias de “Pichirrín” o “Pichi”, quien, según información entregada por las autoridades, había salido de prisión en enero de este año.
El hombre fue asesinado hacia la 1:40 de la madrugada del 13 de mayo en el barrio 28 de Septiembre, donde recibió impactos de bala en la cabeza y una de sus manos. El ataque ocurrió cerca de la vivienda de una hermana, lugar al que, según familiares, llegaba con frecuencia para comer y bañarse, aunque no residía allí.
De acuerdo con información recopilada por investigadores judiciales, Quintero Cabarcas era consumidor de sustancias alucinógenas y presuntamente estaría relacionado con hechos de hurto en la población. Además, registraba antecedentes judiciales por delitos relacionados con estupefacientes, lesiones personales y hurto.
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Las autoridades indicaron que el crimen es investigado inicialmente como un posible caso de sicariato, mientras unidades de la SIJIN avanzan en entrevistas y labores de inteligencia para establecer quiénes serían los responsables del homicidio.
Uno de los aspectos que dificulta la investigación es que en la zona donde ocurrió el ataque no fueron encontradas cámaras de seguridad, por lo que las pesquisas se concentran en testimonios y otras evidencias recolectadas en el lugar.
El asesinato de ‘Pichirrín’ vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por los hechos violentos que se vienen registrando en Manaure y otros municipios del norte del Cesar.






