El aviso de la ciudadanía aquella tarde del 18 de agosto del año 2017, cuando asesinaron al ganadero Efraín Calderón Calderón, habría sido pieza clave para que las autoridades capturaran al taxista Luis Fernando Quiñonez Rodríguez, como la persona que, presuntamente, transportó al sicario que cometió ese crimen en Valledupar.
Este detalle lo manifestó un investigador del CTI de la Fiscalía, en la mañana de ayer, al declarar como testigo del ente acusador en el juicio que se adelanta en contra de Quiñonez Rodríguez por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico o porte de arma de fuego.
El perito indicó bajo juramento ante el Juzgado Tercero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento que una vez el pistolero ultimó a bala a Efraín Calderón a las afueras de la Fundación Universitaria del Área Andina, donde se disponía a recoger a su hijo, a la policía le llegó la información de que el homicida había huido en un carro.









