El asesinato de la niña Diana Esther Montero Marchena, de 14 años, a manos de un hombre que al parecer tiene problemas de drogadicción, fue repudiado por la forma cruel como fue atacada con un hacha por el simple hecho de causar daños a una grabadora.
La menor había nacido en Valledupar pero se radicó con sus padres en el corregimiento de Chorreras, jurisdicción de Distracción, La Guajira, donde cursaba sus estudios de bachillerato y donde ocurrió el crimen.
El cuerpo sin vida de Diana Esther fue trasladado en la mañana de ayer a Valledupar y velado en una vivienda localizada en la carrera 30 con calle 11 del barrio 20 de Julio, donde residen otros familiares, hasta donde llegaron estudiantes y profesores de la Guajira para solidarizarse con su familia y darle su último adiós.






