El bebé que aparentemente de manera violenta había sido arrebatado de los brazos de su madre indígena por su progenitor regresó al seno de su hogar en un inmueble del municipio de Pueblo Bello, Cesar.
El pequeño fue encontrado en un operativo que realizó la casa de gobierno arhuaca con el apoyo del personero municipal.
“Resulta que había un problema de violencia intrafamiliar entre una pareja de wiwa, entonces el señor al querer irse se llevó al niño que estaba desaparecido”, manifestó Roberto Marín, personero de Pueblo Bello.









