El interno de la Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar, que el pasado jueves superó los anillos de seguridad y durante una hora estuvo fugitivo es Jorge Armando Reyes, condenado a 37 años y seis meses de prisión por el homicidio de Jesús María Silva, ocurrido entre el 23 de septiembre del año 2007 en el sur de Bogotá.
Reyes, según las investigaciones de la Fiscalía, era amigo de la víctima y además fue quien lo vio por última vez antes de su deceso, pues al parecer habrían salido en la madrugada del 23 de septiembre a comprar licor.
“Fue hallado con un impacto de arma de fuego, luego de haber ingerido bebidas embriagantes con varios amigos, entre estos Jorge Armando Reyes, último sujeto que lo vio con vida”, precisó el Juez del caso.






