El pueblo yukpa emitió un comunicado reclamando justicia por la muerte de cinco niños pertenecientes al resguardo indígena Iroka ocurrida el pasado domingo 24 de marzo.
Aunque la versión oficial afirmó en primer momento que las dolorosas pérdidas de los cinco menores con edades entre los 3 y 15 años, estarían relacionadas con una intoxicación tras consumir una fruta de corozo, dicha comunidad asegura que las víctimas fueron asesinadas.
Según lo manifestado en el documento, los hechos ocurrieron en el asentamiento Kchushwere cuando Misael García Torres, padre de los 5 niños, se encontraba en una celebración religiosa cristiana. Al regresar, encontró a tres de ellos sin signos vitales y dos aún con vida que presentaban vómitos de forma constante con indicios de “envenenamiento”.









