La ilusión de salir adelante en el Viejo Continente terminó en tragedia para Nelson Acosta Cantillo, un cesarense de 36 años que fue asesinado a puñaladas en zona rural del municipio de Estepa, en la provincia de Sevilla, España.
Antes de cruzar el Atlántico, Acosta Cantillo se ganaba la vida en Valledupar como técnico de reparación de televisores. Durante un tiempo residió en el populoso barrio La Victoria, donde amigos y vecinos lo recordaban por su oficio y amabilidad. Hace cerca de un año, buscando mejores horizontes económicos, decidió mudarse a territorio español junto a su compañera sentimental.
El crimen









