Las manos devastadoras del ser humano frente al medio ambiente, aunado con la temporada seca decretada por el Ideam para la región, sería el ‘caldo de cultivo’ propicio para que el departamento del Cesar afronte mayores emergencias por incendios forestales.
Como la que recientemente ocurrió en una finca del corregimiento de Mariangola, donde la conflagración fue controlada oportunamente por el Cuerpo de Bombero de la ciudad.
“Al parecer se produjo por el tiempo seco y por personas que se meten a veces a coger iguanas o conejos a las fincas, entonces dejan cualquier elemento que genera candela. Se quemaron 20 hectáreas de pasto; no hubo mayores daños porque la finca es ganadera”, manifestó Luis Alejandro Zuleta, comandante de emergencias de los bomberos.









