El 10 de junio de 1996, en el municipio de San Alberto, Cesar, un sicario irrumpió en la oficina de la dirigente política, María Helena Gómez de Angarita, y le propino múltiples impactos con arma de fuego. Un hecho sin precedentes que dejó a la sociedad del Sur del Cesar consternada ante la pérdida de quien fuera una mujer, íntegra y ampliamente reconocida, quien se proyectaba como figura líder del partido Conservador en el departamento para las próximas elecciones.
María Helena Gómez, de 46 años, en el momento de su deceso se desempeñaba como administradora del hospital local del citado municipio, por designación realizada por el entonces Gobernador del Cesar, Mauricio Pimiento y realizaba trabajos políticos en la comunidad con miras a aspirar a la Alcaldía de San Alberto.
De acuerdo con informaciones, los hermanos Pérez Sánchez aspiraban también a la administración municipal y María Helena Gómez representaba un obstáculo al ser su fuerte contrincante.






