A la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valledupar fue trasladado el cuerpo sin vida de la patrullera de la Policía, Ángela Ospina Villegas, adscrita a la estación del municipio de Fonseca, sur de La Guajira, quien se suicidó en el baño de mujeres de la misma institución policial.
Problemas depresivos serían las causas de la fatal decisión, según ella lo explicó en una carta que dejó redactada con su puño y letra la tarde del pasado viernes.
La uniformada contó que sentía que nunca triunfó en su vida, que no quería seguir sufriendo. En su manuscrito, el cual dejó en su oficina y se encuentra en poder de la Fiscalía como un elemento material probatorio, le pidió perdón a su progenitora por la decisión fatal que iba a cometer y que esa situación, no la fuera a poner triste, por cuanto ella sabía que desde hace un año su vida era un infierno y de mucho sufrimiento.









