Las pandillas organizadas en su mayoría por menores de edad tienen en zozobra a los habitantes de la Urbanización Nando Marín, al sur de Valledupar, a causa de los constantes enfrentamientos con arma blanca que realizan a espaldas de las autoridades policiales y administrativas.
Un líder comunitario del sector, bajo reserva de identidad, explicó a EL PILÓN que el homicidio del adolescente de 16 años de edad, ocurrido el pasado 29 noviembre, solo fue producto de una cita puesta con antelación que cumplieron dos pandillas.
“Ellos han formado bandos y entonces se organizan como este último joven que terminó muerto, se habían citado en uno de los lugares aledaños entre la Urbanización Nando Marín y Leandro Díaz, exactamente por los lados de la piscina, para enfrentarse a cuchillo”, aseguró el vocero comunitario.









