En la Penitenciaría de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar, los guardianes de Inpec despertaban a los reclusos como es rutinario en el penal, pero tremenda sorpresa la que se llevaron la mañana de ayer, al encontrar a uno ahorcado con soga que pendía del ventanal en la celda 311 de la torre 2.
Se trata de Álvaro Andrés Garrido Barrios, condenado a 42 años y tres meses prisión por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir, tráfico, fabricación o porte ilegal de armas de fuego y hurto calificado agravado.
Garrido Barrios, oriundo de Neiva en el departamento de Huila, llegó a Valledupar el pasado mes de febrero trasladado de otro penal, tras su captura en el año 2006.
Según informó la directora del penal, Imelda López, “los guardianes realizaban el proceso de salida de los reclusos a los patios, entre las 6:30 y 7:00 de la mañana (ayer), cuando fue encontrado el recluso, ahorcado con una cuerda que pendía de la ventana de la celda”.
El cadáver de Garrido Barrios, se encuentra en la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valledupar, donde las autoridades esperan que los familiares lo reclamen en la tarde de hoy.
Este es el segundo caso de suicidio al interior del penal durante el presente año. El pasado 21 de enero, Leonardo Luis Salcedo Cera, de 38 años, acabó con su existencia ahorcándose con una sábana en el interior de su celda.
Según las directivas del penal, Salcedo Cera presentaba problemas psiquiátricos, ya que era un recluso farmacodependiente, por lo que permanecía recluido en un pabellón especial.
El cadáver del hombre que purgaba una pena de 31 años por el delito de homicidio fue encontrado en la torre 1, celda 216, a las 5:20 de la mañana, por un guardián que realizaba su ronda para despertar a todos los reclusos, como rutinariamente se hace en este establecimiento






