Un contundente golpe a las estructuras financieras y logísticas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra propinaron las autoridades en el sur del departamento del Cesar, tras la ubicación y destrucción de un cristalizadero para el procesamiento de clorhidrato de cocaína.
La operación militar y policial, desarrollada en el sector de Caño Seco, jurisdicción del municipio de San Alberto, estuvo a cargo de tropas del Batallón de Infantería Liviana N.° 14 «Capitán Antonio Ricaurte», adscrito a la Quinta Brigada, en articulación con la Policía Nacional.
Pérdidas millonarias y más de 760.000 dosis fuera del mercado






