Uno de los casos de violación de una menor de edad en contra de Máximo Gener Mendoza Beleño, más conoció como el ‘Monstruo de Becerril’, carece de pruebas biológicas que evidencien un posible tocamiento físico sexual en los hechos investigados.
Así lo dio a conocer el médico forense Heiner Peñaranda, adscrito al Instituto de Medicina Legal, al comparecer como testigo de la Fiscalía 13 seccional en una audiencia de juicio oral desarrollada la tarde del lunes ante el Juzgado Tercero Penal del Circuito con función de Conocimiento de Valledupar.
El profesional explicó que cuando sucedieron los hechos la menor tenía unos 8 años de edad, pero a la hora de realizarse las diligencias de valoración ya tenía 17 años, situación por la que no era necesario aplicar la toma de muestras biológicas ni genitales.









