“Párala Ya: nada justifica la violencia contra las mujeres”, esta frase escrita en una pancarta que sostenían varias féminas fue una de las insignias que predominó en la marcha realizada en la mañana de este sábado en nombre de la muerte de Ilina Guerra Solera, quien fue asesinada el pasado 3 de mayo al salir de un gimnasio ubicado en el Colegio Comfacesar que está en la avenida Sierra Nevada, noroccidente de Valledupar.
El encuentro comenzó en el parque Los Cortijos y contó con el apoyo de varias fundaciones o corporaciones como la Red de Voceras y voceros de la Fundación Carboandes, colectivo LGBT, mujeres indígenas, mujeres afros, comunales, entre otras, que al unísono se unieron al clamor para decir: ni una más.
“Estuvimos prestas a colaborar de una manera solidaria con el género femenino. La sociedad tiene que concientizarse que no se puede victimizar, que no puede violentar y que no se puede cometer más feminicidios en Valledupar. Basta ya, no debe haber más violencia contra las mujeres”, manifestó Nancy Daza, integrante de la Junta Directiva del Consejo Consultivo de Mujeres.
La marcha estuvo marcada de varios plantones en sitios específicos como el semáforo del Instpecam, sobre la avenida Los Cortijos, en la glorieta la María Mulata, entre otros.
En esta también participaron algunos hombres en campañas políticas, la concejal Gloria Ovalle y la exsecretaria de Gobierno, Sandra Cujía, además de líderes comunitarias.
“Estamos en el día de hoy (ayer) exigiéndole al Estado colombiano la garantía de los derechos y sobre todo de la vida de las mujeres, no es justo que pasé el feminicidio y que aún no se sepa el resultado de las investigaciones de los casos presentados en nuestro territorio y eso nos convoca indistintamente del color político o religioso, la puesta nuestra a la defensa o reivindicación de los derechos de las mujeres en nuestro territorio colombiano”, dijo otra participante de la manifestación.
En el recorrido estuvo de manera silenciosa la madre de Ilina Guerra Solera, quien vestida con una camisa blanca sostenía una fotografía de su hija con la frase: ni una más.










