Quince días después
Julia Molina Morsi, de 66 años, no logró salir del delicado estado salud en el quedó sumida, luego del aparatoso accidente de tránsito que sufrió hace dos semanas, cuando cruzaba una calle y fue arrollada por un motociclista.
El accidente tuvo lugar el pasado siete de marzo, en la avenida Los Militares, frente a la subestación de Transelca, por donde transitaba la anciana, que según sus allegados se ganaba la vida lavando y planchando en casas de familia.
Su deceso ocurrió ayer, en horas de la mañana, en la Clínica Laura Daniela de Valledupar, donde se mantuvo durante dos semanas con un pronóstico reservado.
El cadáver fue trasladado por los miembros de la Policía de Tránsito y Transportes a la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses, para que sea reclamada por sus familiares.
Julia Molina Morsi, residía sola en una habitación alquilada, del barrio Cicerón Maestre de la capital del Cesar. Sus vecinos precisaron que no le conocieron familiares.






