Alcides Muñoz Escobar, de 77 años, quien dedicó su vida a ser un productor del campo y quien además era desplazado por la violencia en el Cesar, murió al ser arrollado por uno de los trenes que transporta carbón entre el complejo carbonífero ubicado en el corregimiento de La Loma, Cesar y el puerto marítimo en Ciénaga, Magdalena.
La información indica que el labriego se movilizaba en una bicicleta y trató de cruzar la línea férrea, pero no tuvo en cuenta la distancia de donde estaba el tren, por lo que la locomotora se lo llevó por delante.
El cuerpo del labriego quedó mutilado al quedar entre los rieles y las llantas de la pesada máquina.






