En un hospital de Barranquilla murió Liliana Paola Atencia Correa, de 27 años, a donde fue ingresada tras recibir fuertes golpes en la cabeza cuando se encontraba en una residencia donde vivía alquilada en la transversal 21 con calle 105 del barrio La Paz de la capital del Atlántico.
La muerte de esta mujer en hechos que son materia de investigación por parte de las autoridades atlanticenses causó conmoción entre sus familiares y amigos residentes en Valledupar, donde estuvo en diciembre del año pasado visitando a sus cuatro hijos de 5, 7, 9 y 10 años, niños que están a cargo del padre.
“Yo tenía dos años que no sabía nada de ella, una vez me dijo que estaba trabajando de mesera en una discoteca de Barranquilla y ahora que le pasó esto es que vengo a tener noticias”, contó su madre Yenis Correa Martínez.
Los hechos que antecedieron a su deceso son investigados por la Policía Metropolitana, pues en principio, aún consciente, indicó que ella misma se había ocasionado las lesiones.
Sin embargo, los residentes en la casa donde se presentaron los hechos, manifestaron que sintieron un fuerte ruido, “como el de un tote”, pero no le prestaron atención porque pensaron que se trataba de pólvora. De todos modos al notar que la mujer no salía, ingresaron al cuarto para averiguar qué había sucedido y la hallaron en el suelo.






