El Movimiento Amplio de Mujeres del Cesar rechazó categóricamente la vinculación laboral del médico Antonio Figueredo en la clínica Alta Complejidad de Valledupar, condenado el pasado 20 de febrero a 16 años de cárcel por maltratar física, verbal y psicológicamente a su colega María Paula Pizarro en Bucaramanga en 2023. Pese a su condena, el médico fue autorizado por el Juzgado 11 Penal del Circuito de Bucaramanga a pagar casa por cárcel y recibió permiso de trabajar en la institución de salud de lunes a sábado y en la cual asumió el cargo de gerente médico y científico.
“Cuya acción envía un mensaje de impunidad frente a las violencias contra las mujeres. Tiene hoy la posibilidad de seguir desempeñándose en un cargo similar después que un juez le decretó la medida de aseguramiento de casa por cárcel y posteriormente le concedieran el permiso de traslado a la ciudad de Valledupar, donde se tiene conocimiento estaría laborando sin ninguna restricción”, expresó el movimiento de mujeres.
Frente a este permiso, el comité de organizaciones sociales y defensoras de los derechos de las mujeres del departamento, hizo un llamado a las autoridades a que no queden en impunidad esta clase de hechos donde pese a demostrar el daño de la víctima, quien tuvo que salir del país por seguridad y haber otros incidentes de abuso (cinco casos) por parte de Figueredo hacia colegas, tenga esta libertad para ejercer cargos, cuando “representa un peligro contra la sociedad, especialmente para las mujeres que están a su alrededor”.









