En la Cárcel Municipal de Chiriguaná, Cesar, volvieron a caldearse los ánimos de los reclusos, este fin de semana se amotinaron para exigir mejores condiciones de vida en el penal.
Los disturbios al interior del establecimiento carcelario que no está a cargo del Inpec, si no del gobierno local, se generaron por el hacinamiento, la falta de agua y fallas en el sistema de alcantarillado.
“Anoche (viernes 19 de julio) se controló, pero sigue el inconformismo, porque los reclusos han venido insistiendo sobre las condiciones sanitarias además de que hay hacinamiento en la cárcel con capacidad para 25 personas y tiene 40”, explicó el comandante de la Policía Cesar, coronel Juan Alberto Libreros.






