JUDICIAL

Menores infractores, sin ley que los controle

La ausencia de un Centro de Atención Especializado para atender y rehabilitar a los menores infractores y la permisividad de las leyes pone en riesgo el bienestar de la sociedad y de los jóvenes.

Menores infractores, sin ley que los controle

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La cantidad de delitos cometidos por un adolescente de solo 15 años de edad, con un prontuario delictivo que inició cuando tenía 12 y que hoy no paga ningún tipo de sanciones por ser menor de 16, crea duda en algunos habitantes de Valledupar sobre el accionar de las autoridades, que luego de los procesos jurídicos deben dejar en libertad a algunos menores, como es el caso del menor llamado ‘Luisito’.
EL PILÓN consultó afuncionarios del Centro de Servicios Jurídicos Especiales para Adolescentes, Cespa, sobre los procesos jurídicos que conllevan a los jueces a darles libertad a los adolescentes con ciertos antecedentes que podrían ser considerados como un ‘peligro para la sociedad’ y encontró que los magistrados se rigen por lo establecido en la Ley y aunque conozcan los antecedentes, deben seguir los lineamientos.

Un Código permisivo y débil
Este medio conoció de la debilidad del Código Penal del Adolescente y la permisión en algunos incisos que éste contiene, puesto que la Ley especifica que cuando un menor de 14 años tiene un prontuario debe ser acogido por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, quien le da sanciones de carácter administrativo, tal como sucedió con alias ‘Luisito’, un adolescente que a sus 12 años causó la muerte a dos Policías y hoy lidera la lista de los infantes con mayores delitos en Valledupar, según las autoridades.
Sólo hasta esa edad (14), los muchachos que cometan hechos delictivos pueden entrar al Sistema de Responsabilidad Penal para la Infancia y Adolescencia, aclarando que el internamiento de los mismos pueden prosperar sólo con elementos de carácter subjetivo, tales como: que represente un peligro para la sociedad, por sus investigaciones y anotaciones.
Según la investigación de este diario, en una audiencia, los jueces ni siquiera pueden afirmar que los adolescentes o jóvenes son responsables de un hecho, sino que, necesariamente son presuntos responsables.
Así mismo, el Código de la Infancia y Adolescencia establece que a los jóvenes no se les puede imputar penas, sino sanciones. Y que en los delitos sexuales sólo se les pide apresamiento en la modalidad de flagrancia, es decir cuando lo encuentran en el acto, se le legaliza la captura, se le hace la imputación y se legaliza el internamiento.

Un claro ejemplo de permisividad
Alias ‘Luisito’, ‘ZE- pequeño’ o ‘La Pulga’, Tiene solo 15 años, está acusado de la muerte de dos Policías, múltiples atracos porte ilegal de arma de fuego y hurto calificado agravado.
Este menor es no de los más controvertidos y más perseguido por la fuerza pública por su prontuario delictivo, pero que ha sido dejado en libertad cada vez que lo capturan, porque no ha cumplido los 16 años de edad para ser recluido en un centro para corrección de menores.
‘Luisito’ hace poco fue detenido y de nuevo fue dejado en libertad por orden de un juez de Infancia y Adolescencia, luego que se enfrentara a tiros con la Policía, para evitar que lo aprehendieran.
El adolescente, considerado por los organismos de seguridad como uno de los más peligrosos en Valledupar, ha causado más de un dolor de cabeza a fiscales y jueces de adolescentes por su supuesto accionar delictivo, y porque a su corta edad, al parecer, lleva a cuestas dos homicidios y otros hechos criminales.
Este menor, quien comenzó a delinquir a los 12 años, está sindicado de haber participado en el asesinato del intendente, Alexander Waldrón Suárez, en hechos registrados el 26 de diciembre del año 2010, en la carrera 20 con calle 28 del barrio Primero de Mayo, donde esperaba que le arreglaran su vehículo en un taller. Al parecer, le habría propinado un balazo en el tórax, para hurtarle una cadena de oro que tenía colgada en el cuello y un celular de alta gama.
Además de estos dos crímenes, se le suma la serie de fallidos atentados criminales contra la Policía, al enfrentarse a tiros con armas automáticas en varios procedimientos adelantados en el sur de la capital del Cesar, en los que él ha sobrevivido al ser impactado con arma de fuego que lo mantuvieron al borde de la muerte en el hospital Rosario Pumarejo de López.
La última captura se produjo a las 7:55 de la mañana del sábado anterior, encima del techo de una vivienda localizada en el barrio Villa Dariana, 24 horas después fue trasladado por la misma Policía a Medicina Legal, para que recibiera la valoración de los especialistas y luego trasladado al Palacio de Justicia para la legalización de la captura, formulación e imputación de cargos, pero lo dejaron en libertad por las razones expuestas.
Durante la audiencia, un Juez de Menores procedió a dejarlo en libertad bajo el compromiso que le garantizara un buen comportamiento y por su condición de menor de edad, porque solo tiene 15 años y para recluirlo en un centro correccional debe tener 16 años cumplidos. “Por esas simples razones, estamos con las manos ‘atadas’ y no tenemos otra opción de no procesarlos. En otros casos, los afectados no lo denuncian y por falta de pruebas, sigue causando pánico en la ciudad”, indicó el Juez.

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