Nadie vio ni escuchó nada directamente. Pero sospechan que todo fue planeado por la manera como encontraron la escena del crimen: una vía del corregimiento de Los Venados donde estaba el cuerpo sin vida de Josué Enrique Martínez Castillo, de 42 años, asesinado con arma de fuego.
El hombre, tirado boca abajo, se hallaba a unos cuantos pasos de la motocicleta en la que se desplazaba. Las primeras versiones, entregada por los allegados, indican que aparentemente en el camino se topó con una barricada puesta por el asesino.
“Venía de la finca del padrastro para el pueblo porque hacía unas horas extras en otros predios y al parecer le atravesaron algo en frente y lo pararon”, manifestó una líder comunitaria del corregimiento.









