El controversial proceso que inició por el asesinato de Óscar Rodríguez, hijo del sastre Carlos Rodríguez Gómez en Barranquilla, culminó este martes con un resultado en contra del considerado capo guajiro Marcos Figueroa García, quien deberá pagar 36 años en prisión por el crimen.
La sentencia la emitió el Juzgado Séptimo Penal del Circuito de la capital del Atlántico por el delito de homicidio agravado. Como pena accesoria le impuso la inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por un tiempo de 15 años y la prohibición del derecho a porte o tenencia de armas de fuego por 42 meses.
Los hechos investigados tuvieron como escenario a la antigua Sastrería GQ de la familia de la víctima, localizada en la calle 72 con carrera 48 del barrio El Prado, un lugar reconocido porque llegaban importantes personalidades de la música vallenata y la farándula. Frente al sitio, la mañana del 18 de agosto de 2011, Óscar Rodríguez llegó en un carro y fue abordado por unos sicarios que lo confundieron con su padre y lo mataron.









