En el primer semestre de este año el Ministerio de Justicia a cargo de Néstor Osuna, alista un proyecto de ley mediante el cual se modificará el Código Penal, con el fin de “humanizar la política criminal y penitenciaria” del territorio nacional.
Los cambios establecidos en el borrador del proyecto de ley están relacionados con la eliminación de algunos delitos, la dosificación de las penas y la reparación a las víctimas.
Uno de los giros más notables de las normas jurídicas punitivas que rigen al Estado es que la pena máxima pasaría de ser de 60 a 40 años, sin contar los procesos en concurso, es decir, en los que hay varios delitos cometidos al tiempo.









