Desconsolada y confundida se encontraba la familia de Carlos Javier Espinel Galván de 23 años, en las instalaciones de Medicina Legal de Valledupar, en donde reposaba el cuerpo sin vida de este obrero, asesinato a las 8:30 de la noche del pasado jueves.
Según vecinos del sector, hombres que se movilizaban en moto se acercaron al lugar en donde se encontraba Espinel Galván y le impactaron en dos oportunidades.
Este obrero había llegado hasta ese sector de la entrada al barrio Villa Tayrona, en una moto Yamaha RX 115, color morado de placas ICG 77, luego de recibir una llamada a su teléfono celular, según afirmaron algunos de sus familiares.






