A raíz de las denuncias de los reclusos y de sus familias referentes a la alimentación en el Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar, más conocido como ‘La Tramacúa’, la Procuraduría General de la Nación inició una acción de vigilancia y control a la Unidad Especial de Servicios Penitenciarios y Carcelarios, Uspec,encargada de los alimentos y la cocina.
La supervisión está dirigida a verificar lo expuesto como la baja calidad, atrasos en el tiempo de entrega y poca cantidad de comida que se da a las 1.500 personas privadas de la libertad.
Las falencias fueron expuestas en diferentes oportunidades el año pasado por el Movimiento Nacional Carcelario y allegados a los internos, quienes aseguraron que la comida a veces estaba en mal estado.









