Una algarabía proveniente de una muchedumbre interrumpió la paz que envolvía a los habitantes del barrio San Martín, al sur de Valledupar. En el piso de la vía pública se encontraba un joven con pantaloneta roja, sin camisa y a merced de los ciudadanos que estaban dispuestos a tomar justicia por mano propia.
Pero en el lugar iba pasando una patrulla de la Policía Nacional que fue informada por la central de radio sobre lo que sucedía en aquel sitio ubicado sobre la calle 33.
“Ellos evitaron que el sujeto siguiera siendo golpeado y tomaron control de la situación”, narró Néstor Sequera, fiscal 14 seccional URI









