De acuerdo a los reportes emitidos por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y Paz, Indepaz, el departamento del Cesar no es un territorio donde predominen en los últimos años las masacres como la ocurrida recientemente en el municipio de Río de Oro, pero sí es un caldo de cultivo de violaciones de derechos humanos frente a las labores que adelantan los líderes sociales.
En 2022, el departamento registró el asesinato de cuatro líderes sociales y una sola masacre ocurrida en el municipio de La Jagua de Ibirico donde mataron a mansalva a tres jóvenes.
Las voces de los líderes que se apagaron fueron las de José Luis Quiñónez Villafañe, asesinado en el municipio de Tamalameque donde llevaba un proceso de reclamación de tierras; Uladi Emiro Vega García, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Cimarrón del municipio de Río de Oro; Teófilo Acuña y Jorge Tafur, ambos asesinados por hombres armados en San Martín donde lideran procesos de restitución de tierras.









