La vulneración de los derechos humanos en los distintos aspectos de la vida cotidiana como la adquisición de un servicio básico, la seguridad ciudadana y la salud, entre otros, son unos de los motivos por los que muestra preocupación la sociedad cesarense. EL PILÓN en aras de conocer el trabajo realizado por una de las entidades encargadas de velar por los derechos de los colombianos dialogó con el defensor nacional del pueblo, Carlos Ernesto Camargo Assis, en una reciente visita que hizo a Valledupar.
El servicio de energía es en el momento la mayor preocupación del departamento del Cesar. ¿Desde la Defensoría qué gestiones hacen para velar por los derechos de los ciudadanos?
Hemos tenido espacios autónomos con las instituciones independientes, con Afinia y Air-e, que son las empresas prestadoras del servicio, también tuvimos espacio con el Ministerio de Minas, con la Comisión Reguladora de Energía y Gas, con la Unidad de Planeación Minero Energética, las gobernaciones, las alcaldías a instancias de las distintas federaciones; también, ellos muy apersonados de la problemática. Nosotros como Defensoría e institución de derechos humanos estamos haciendo un seguimiento y acompañamiento permanente con ese contexto; una segunda acción que hemos emprendido es a partir del monitoreo y análisis de la situación en general y particular del Caribe colombiano, hemos construido y elaborado a partir de los insumos de nuestra misionalidad que es el acompañamiento en el contexto de derechos humanos y velar por los intereses, protección y goce efecto de los servicios.
Pero este es un problema histórico que viene desde Electricaribe y requiere una solución de fondo, ¿cuál sería la recomendación?
La accesibilidad (al servicio) la podemos encontrar en cuatro factores: a la física, a la información, a la no discriminación y el cuarto la accesibilidad económica; hablo de la económica porque hay que revisar el contexto y particularidades de cada región. En el Caribe colombiano encontramos unos estándares y unas cifras alarmantes en materia de pobreza multidimensional, superior al 26.8%, algo que es impresionante y que podemos observar, la brecha que existe entre la ruralidad y la urbana. También encontramos que estamos hablando de afectaciones de derechos asociados, entonces debe haber un enfoque diferencial; me refiero a que se debe atender el factor de pobreza, el factor de necesidades básicas insatisfechas y otro que es importante: la accesibilidad económica.









