“El dolor de la partida de un ser querido en la familia es una herida que no se puede sanar”, esas fueron las palabras de Bernabé Cogollo Salazar, hermano de María Antonia Cogollo Salazar, una comerciante de 28 años, asesinada el 4 de febrero de 2012, al interior de su local comercial, en el barrio Doce de Octubre de Valledupar.
EL PILON visitó la familia de María Antonia, quienes mantienen viva esa imagen alegre y pujante de ‘Toña’, como la llamaban, “hasta ahora nosotros no nos acostumbramos, ni nos damos a la idea de que mi hermana está muerta, mucho menos mi mamá quien compartió más con ella”, dijo Bernabé, quien después de lo ocurrido se apersonó del caso junto a su abogado para que se hiciera justicia.
Contó Bernabé que ese sábado 4 de febrero, le hacía mantenimiento a su carro cuando recibió la llamada de uno de sus 10 hermanos, noticia que llenaría de tristeza a esta familia.






