El ingeniero de sistemas José Luis Machado Díaz es extrañado por sus compañeros de fútbol, quienes triunfaron con él en la cancha el Fortín y en La Bombonera del barrio Sicarare; unos atracadores lo mandaron directo a la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Valledupar con dos disparos a quemarropa el pasado lunes y aunque ayer se encontraba estable, sus familiares no abandonan el centro médico a la espera de cualquier noticia.
“Yo como madre de él pido justicia, es un hombre trabajador, un hijo intachable, todo el mundo lo quiere en el barrio, es deportista juega con los abogados en el Fortín”, dijo Elba Díaz de Machado.
Así sucedió con Linda Lorena Trujillo Oñate de 16 años, quien la medianoche el pasado martes, le dieron un tiro en la cabeza cuando pretendían atracar a su madre, Blanca Oñate en el motel Estambul a la salida del municipio de La Jagua de Ibirico.






