Pese a que existe un Centro de Atención Inmediata, CAI, cerca de la Galería Popular de Valledupar, el consumo y venta de estupefacientes por parte de los jíbaros, además de los atracos, mantienen en zozobra a los propietarios de los locales comerciales, transeúntes y clientes, que son víctimas de los delincuentes que se hacen pasar por miembros de las bandas criminales que delinquen en el Cesar.
Algunos dueños de esos negocios y de sus alrededores, que pidieron reserva, denunciaron la proliferación de expendedores de sustancias alucinógenas, lo que ha generado la baja en sus ventas, porque los clientes ya no quieren llegar hasta ese centro comercial por temor a ser víctima de los maleantes que pululan en esa tradicional zona comercial.
Los afectados exigieron a las autoridades ‘mano dura’ contra estos desalmados que vienen ejerciendo sus fechorías, para que sea retomada la normalidad comercial en esa zona de Valledupar.






