Sumida en el dolor está Laudith Peñaloza, madre del agente de Policía, Jaileen Sossa Peñaloza, de 28 años, asesinado en la noche del pasado martes en el municipio de La Gloria, Cesar.
Esta mujer aún no puede creer que su hijo esté ahora en un ataúd y velándolo en la sala de su vivienda, localizada en el barrio ‘Mareigua’, de Valledupar.
Un día antes de su muerte, el agente le había dicho que esperara llamada al día siguiente, precisamente a la hora en que lo asesinaron. Su esposa, en período de gestación, había tenido problemas, estaba en un centro asistencial y le había solicitado a su mamá, que la cuidara mucho y también al bebé que venía en camino.






