Quienes conocieron a Katiuska Mendoza Cotes, mantienen viva esa imagen de una mujer emprendedora, carismática y muy talentosa, pero quienes la escucharon cantar se enamoraron de tan maravillosa voz que Dios le concedió.
Talento que a sus 19 años ya era consagrada como la nueva revelación femenina de la música vallenata.
Nacida en Fonseca, La Guajira, criada en un ambiente rodeado de folclor al ser nieta de Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, primer Rey de Reyes en 1987 en el Festival de la Leyenda Vallenata.






